Mostrando entradas con la etiqueta madrid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta madrid. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de julio de 2022

 

¡FELICIDADES, MAMÁ!

En su dorado otoño

En su recuerdo aquí tienen el comienzo del capítulo a ella dedicado en mi nuevo libro sobre el cuplé de próxima publicación. (Sólo texto)

Ramos Sanguino, Trinidad Olga. Llamada Olga Ramos
Violinista y cantante especializada en cuplé y chótis. Esposa del compositor Enrique Ramírez de Gamboa “El Cipri”.
(Badajoz, 1918 – Madrid, 2005)

 Olga 2ª abajo a la derecha

“PAPÁ ¡QUIERO SER ARTISTA!”

Esta cantinela era el pan nuestro de cada día en casa de los Ramos Sanguino. La pequeña Olga, de apenas siete años, tiraba de la guerrera del adusto militar de bigotes retorcidos, mientras seguía con su letanía: “Papá ¡Quiero ser artista!”, “Papá ¡Quiero ser artista!”. Harto de aquella murga, Don Francisco clavó su airada mirada en su hija y le dijo pensando que aquello la desanimaría: “Si quieres ser artista, aprende un instrumento”.

A los pocos días llamaron a la puerta: Allí estaba Olguita de la mano de un señor que resultó ser un profesor del conservatorio.


Olga cumplió su sueño

El 20 de Julio de 1918 nació Olga Ramos en un humilde hogar del número 2 de la Plazuela Vieja. Nadie hubiera sospechado que aquella niña menudita y morena iba a ser tan hermosa. Cuando la fueron a bautizar el párroco no aceptó el nombre de Olga así que tuvieron que ponerle Trinidad… (con la iglesia habían topado). Más tarde en el Registro Civil, admitieron Olga, pero siempre que se antepusiera Trinidad.


¿Y por qué Olga, un nombre inusual en la España de entonces? La noticia de la ejecución de la Familia Romanov había sido difundida por las diferentes corresponsalías y los diarios se hicieron eco de la terrible noticia: en la madrugada del 17 de julio el Zar Nicolas II había sido ejecutado junto a su familia, sirvientes y médico personal. Una de las hijas del Zar se llamaba Olga y mi abuelo decidió que su hija, nacida tres días después, se llamara así.


Olga Nikolaevna de Rusia

En 2018, coincidiendo con el centenario de su nacimiento, la Fundación Primera Fila le concedió el Premio Grada a Toda una Vida. La Gala de entrega tuvo lugar en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Badajoz. 




Yo recogí el Premio tras interpretar con la Orquesta Sinfónica de Extremadura la habanera "Nació en Badajoz",  letra del poeta extremeño Francisco Lebrato y música mía


https://www.olgamariaramos.es/

domingo, 16 de agosto de 2009

UN AVE FÉNIX LLAMADO OLGA RAMOS

Estando próximo el cuarto aniversario de su partida (25 de agosto de 2.005) inauguro este blog con un recuerdo a mi madre Olga Ramos. Espero que os resulte curioso e interesante.


Este país, inmerso en la exaltación de los mediocres, ha olvidado a los que, por su valía, destacaron. El caso de mi madre no es aislado: Ahí tenemos a Irene Gutiérrez Caba, José Bódalo o Ángel de Andrés, entre otros muchos. Mas volvamos a Olga. Su pérdida me fue especialmente dura ya que, además de ser madre y abuela entregada, era mi maestra con la que tuve oportunidad de compartir escenario durante más de 20 años. Vivíamos juntas y fue el motor de mi casa, incluso cuando ya apenas podía caminar. Era vital y luchadora y afrontaba sus "goteras" con gran espíritu, quitándoles importancia, por eso nos sorprendió más su muerte. En cuanto a la pérdida como artista, ha sido enorme. Olga fue una gran concertista de violín; no olvidemos que el Real Conservatorio de Madrid le otorgó en el año 1.941, el Primer Premio de Música de Cámara; pero al dedicarse al cuplé (que se reinventó) su faceta como violinista quedó desdibujada aunque nunca dejó de pulsar aquel delicado instrumento que era "el descanso" de su voz. Pero bendito sea su desvío al cuplé que en ella encontró su mejor expresión… Seguramente, en estos momentos Olga nos contempla asomada a alguna castiza nubecilla, porque estoy convencida que el 25 de Agosto de 2005 se fue directamente de Madrid al Cielo con su Cipri. Y como no nos oye nadie, voy a relataros una curiosidad que viene a demostrar que, a pesar de que algo parecía querer borrar su huella artística, Olga siempre renacía como el Ave Fénix”

- En 1.939, intervino en la película “Leyenda rota” de Carlos Fernández Cuenca junto a Juan de Orduña y Maruchi Fresno. Un incendio en los estudios de cine Roptence, destruyó todo el material, incluida esta película. No se han encontrado copias, pero mo pierdo al esperanza

-En los 70’ protagonizó en México la película “Pum” basada en la vida de la tiple de opereta Esperanza Iris. Se hizo bajo el auspicio de la Directora de Cinematografía Dª Margarita López Portillo, hermana del entonces presidente de México. Al acabar éste su mandato, las películas realizadas en esa Dirección fueron retiradas y parece que no se pueden exhibir.

- Todos los discos grabados por Olga que ya estaban en formato de CDs
y se vendían estupendamente, fueron descatalogados al ser la discográfica absorbida por una multinacional. Curiosamente, el único disco superviviente “Olga Ramos en vivo” se vende únicamente en el Museo del Disco de Miami, aunque me han asegurado que también se venden en otros países de Ibero América.

- El libro “El penúltimo cuplé” de Antonio D. Olano y publicado en el 96,
nunca se pudo presentar y meses después se liquidó junto a otras biografías de ciclistas y futbolistas por la editorial. Algo que nunca entendieron las vendedoras de El Corte Inglés ya que se vendía como rosquillas.

Pero ese inútil empeño por borrar el testimonio de su arte indudable,
también influyó en su despegue profesional:

- El primer contrato importante (al principio de los 40’) la llevó a la mejor Sala de Tánger, la “Emsala Garden”, pero tuvo que regresar cuando cosechaba un enorme triunfo, al contraer Olga la fiebre de Kalazar, una extraña enfermedad que no se pudo diagnosticar hasta un año después. Aquello le impidió viajar con su orquesta de señoritas a Brasil.

- En los 50’ Olga dejó la “oficinita” segura del Café Universal y debutó en el Circo Price con una orquesta llamada Olga y sus cadetes. Detrás del escenario, convivían los animales y un insecto traidor le transmitió el tifus. Una vez restablecida, volvió al viejo café donde siguió obteniendo grandes éxitos y exiguo salario.

Y para no cansaros, añadiré lo que todos sabemos, después de 31 años en su local
de la calle de la Palma, la especulación acabó con sus sueños de cupletista

Por eso os pido que la cobijéis en vuestra memoria porque mientras la recordemos,
Olga Ramos seguirá entre nosotros…

En lo que respecta a mí, y como final, sólo me queda enviaros a cada uno un beso agradecido y mi compromiso de seguir en la brecha porque el mejor homenaje que puedo hacerle a mi madre esbrindar desde un escenario todo lo que de ella aprendí.

Olga María Ramos